Boadilla corona a Navarro, Alhambra y Peláez

Noche histórica con un final manchado

Noche de Boxeo
By Noche de Boxeo 11 Min Read

Anoche, Boadilla del Monte tenía el placer, la responsabilidad y el orgullo de albergar un evento histórico para el deporte español. La disputa de un campeonato de Europa entre dos púgiles nacionales en el peso supermedio; España nunca había reinado en esa categoría de peso. Y la cosa no quedaba ahí; la velada incluía otro campeonato de Europa, en este caso, del peso welter. Una categoría reina para el boxeo nacional. Tanto recientemente como en tiempos pasados. Lleno total en el pabellón

No puedo negar que fue un día más que especial. Viajé con mi familia del Club de Boxeo Rayfer hacia tierras madrileñas con los nervios de vivir un evento como medio acreditado, por primera vez en mi vida. A la que para mí iba a ser la velada más importante del 2026 en España. Y ciertamente, no defraudó, salvo por algunas situaciones negativas acaecidas, sobre todo al final del combate estelar. Totalmente injustificables.

La competición daba inicio con dos promesas a seguir. Denis Vysotskyi y Mustafa Chadlioui despacharon sus quinto y cuarto combate profesional en escasos minutos. No sin algún susto para Denis, pero solventado con fiereza en un segundo asalto arrollador. Los 19 años de Chadlioui y la forma de ganar a todos sus rivales, hasta el momento, motivan a cualquier aficionado a querer seguir viendo sus pasos.

Antonio Collado y Brian Peláez inauguraban la noche europea. El anteriormente llamado título de la Unión Europea, ahora EBU Silver, era el punto de partida que todos los asistentes estábamos deseando ver. «Doce asaltos entre dos españoles no pueden defraudar, esto va a ser un combatazo»; relataba mi entrenador y amigo Rafael De la Cruz. Rafa y un servidor nos situamos pegados al ring. Lo que una vez ni alcanzaba a soñar estaba sucediendo y no había vuelta atrás. Sucedió lo esperado. Collado y Peláez se dejaron hasta la última gota de sudor sobre el Pabellón Rey Felipe VI de Boadilla del Monte para besar la gloria. El muy reciente campeón de Europa de ese mismo peso (ligero), el gran Jokin García, disfrutaba del combate de su posible próximo retador; los conoce de sobra, a ambos los ha vencido, pero ahí estaba apoyando el boxeo nacional.

Collado empezó muy contemplativo; parecía que guardaba fuerzas para lo que prometía ser un combate largo, como así fue. Pero no es recomendable dejar los asaltos pasar. Luego vienen las prisas y el rival cuenta con esa renta que da tranquilidad y mejor visión de lo que ocurre. Me encantó el trabajo de Peláez, con su guardia bien armada y sacando trabajo en combinaciones; en cambio, Collado tenía detalles de virtuoso del ring, pero con menos asiduidad. No terminaba de cerrar bien los asaltos. A pesar de un pequeño bajón de Brian Peláez, fruto de su intento de sacar del ring a base de conectar sus golpes muy duros, tras darse cuenta de un punto de debilidad de Collado, llegó ese segundo aire tan famoso y necesitado por tantos. Cerró el combate de forma brillante y se llevó la victoria más importante de su carrera. Los jueces vieron un (115-113, 115-114, 113-115). Decisión dividida, pero justa. Antonio Collado perdió, pero se ganó el respeto de todos intentándolo hasta el final.

Sólo quedaban dos combates y el pabellón lucía sus mejores galas, la noche cayó y los títulos de Europa estaban por caer.

Aaron Alhambra y Anas Messaoudi se volvían a ver las caras. En junio, el árbitro tuvo que dar por finalizado el combate con empate técnico, tras un choque de cabeza y su correspondiente corte en la cabeza del púgil español. Ayer, no fue muy distinto; bueno, sí, este sábado sí llegaron a escuchar la campana final. Fueron doce asaltos de continuos agarres y acciones antirreglamentarias, sobre todo por parte de Messaoudi. Que desplazaba a Alhambra con el antebrazo o codo cada vez que entraba en la corta distancia. Aun así, cuando el belga tenía el centro del ring, no había combate. Messaoudi maneja la distancia a su antojo, pero es muy reservón. Dependía mucho de si Alhambra era capaz de sorprender y cerrar correctamente las salidas a Messaoudi. Faltaba esa explosividad, pero el bajo ritmo de golpeo del belga siempre dejaba muchas dudas en cada asalto. Teníamos a un boxeador muy talentoso, pero demostrando más su picardía y malas artes que su talento natural. Alhambra no dejaba de perseguir el campeonato de Europa con más fe que otra cosa. Pero, como digo, esa falta de actividad de su rival le abrió las puertas; sumado a la deducción de un punto por parte del árbitro al belga, la decisión final pendía de un hilo. Los jueces hicieron estallar de felicidad al público y al equipo local (115-112, 114-113, 113-114). Otra decisión dividida. Yo no vi ganar a Aaron. Ambos, con sus recursos, dieron todo para lograr el título y eso es con lo que me quedo; en un combate tan cerrado no se puede hablar de robo, jamás.

Llegaba la hora definitiva de dirimir quién iba a ser el campeón de Europa del peso supermedio. Damian Guinea o José Luis Navarro Jr.

Guinea, un amateur espectacular y con una buena carrera profesional, que tenía una oportunidad de oro, ante un Navarro que, si bien su carrera amateur fue muy corta, en el campo profesional lleva un ritmo tremendo de combates y retos continuos desde que dio el salto. Dos estilos opuestos. Guinea, más habilidoso; Navarro, más incisivo y persistente en su trabajo. El combate comenzó con esas mismas premisas; ambos han compartido entrenamientos juntos y ninguno es un secreto para el otro. Es aquí donde nace el virtuosismo y la magia del momento. Las opiniones y lo que hayas hecho tiempo atrás no cuentan. José Luis Navarro Jr. intentaba llevar el centro del ring, mientras Guinea empezó a estudiar un poco lo que traía su rival, sin desfondarse y calculando todo mucho. Aun así, muy al principio ya podíamos ver algunos gestos defensivos de Guinea que terminarían arruinando su noche a Navarro. Conforme avanzaba el pleito, el público de uno y otro bando animaba sin descanso al suyo. Más en concreto a Navarro, que no terminaba de encontrar su sitio y el público lo estaba sintiendo, a pesar de provocar una caída a su rival, pero no lo descifraba. Cuando Navarro iba, Guinea volvía. Es una expresión bastante atinada; está mal que yo lo diga. Una sucesión de «ballestas, pasos laterales, medias cinturas, steps de todo tipo, en L, side step y todo ello aderezado con contragolpes de libro con un porcentaje altísimo de acierto».

Llegaba la hora de jugarse el todo por el todo y fue ahí cuando Guinea expuso aún más las carencias de su rival. Navarro, como hicieron todos los púgiles del evento, lo intentó hasta el final.

Hasta aquí, todo bien. Un combate histórico por el significado, por el ambiente y por ser dos púgiles nacionales disputando un europeo. El abrazo final entre ambos, ley número uno no escrita que siempre se cumple. Todo a pedir de boca.

Tras la decisión dividida de los jueces, en favor de José Luis Navarro Jr., llovieron sillas y una masa de impresentables decidió que era el momento de armar una guerra entre bandos de uno y otro boxeador, que ni la grandísima cantidad de seguridad privada contratada por la promotora podía frenar. Un bochorno auténtico, para un deporte herido desde hace décadas y que unos pocos indocumentados que dicen llamarse amantes del boxeo se encargaron anoche de herir más.

Dicho esto, sería un error olvidarnos del nivel pugilístico de la velada y la magnífica organización de JHM PROMOTIONS. ¿Qué se enturbió todo con ese final? Obviamente que sí, pero mi experiencia de anoche fue mucho más completa y bonita que la de los diez últimos minutos. La decisión de los jueces en el combate estelar y la tangana final es algo que habría que solucionar; de haber cámaras y poderse reconocer a la mayoría de los integrantes de la gresca, no deberían poder entrar más a un recinto deportivo. Y la revancha debería ser directa. Pero, como digo, esta velada era una de las más importantes del año y no me defraudó.

 

Crónica dedicada a todas las personas que me acompañaron ayer al evento. Un día muy especial para el creador de Noche de Boxeo.

 

 

 

 

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