La historia de Moses Itauma

Noche de Boxeo
By Noche de Boxeo 4 Min Read

Enriko nació en Eslovaquia. No tiene un gran recuerdo de aquella época. Era muy joven, pero fue un lugar muy hostil para él y los suyos. Enriko y sus dos hermanos mayores eran los únicos de descendencia africana en su barrio y sufrieron varios episodios de acoso. Esa ascendencia africana de la que hablo es nigeriana por parte de padre; su madre es eslovaca. La familia decidió trasladarse a Chatham, en el condado de Kent, en Reino Unido, para iniciar una nueva vida fuera del racismo imperante en su entorno.

Anthony Joshua, Daniel Dubois, Joe Joyce y Lawrence Okolie tienen raíces nigerianas. No es nuevo en la categoría del peso pesado británico y mundial la excelencia de púgiles con sangre nigeriana.

Uno de los momentos más duros de la infancia de Enriko fue cuando sus padres se separaron. Vivían con 7 libras a la semana para comprar comida. Él ya había comenzado a entrenar ante el disgusto de su padre, que soñaba con ver a su hijo menos siendo médico. A pesar de la pobreza extrema vivida en esa época, Enriko llegaba a casa del colegio y se iba directo al gimnasio de boxeo. Se medía a esa tierna edad a púgiles de la talla de Joe Joyce o Lawrence Okolie, el cual confesó haber tenido uno de los sparring más duros de su vida. A Enriko le cambió la forma de ver el deporte; se dio cuenta de que podía y quería vivir de ello. En esos tres años, Moses Itauma logró un récord amateur imbatido con 24 victorias y medallas de oro en campeonatos escolares, juveniles, europeos y mundiales juveniles.

Llega el debut profesional en 2023 y su hermano, que boxeaba en el combate previo al suyo, cae por KO en el quinto asalto y tiene que ser trasladado en ambulancia al hospital, mientras Enriko, atónito y sin información de ningún tipo, se prepara para salir. Ganó su combate en 23 segundos y fue a ver cómo estaba su hermano.

Su nombre es Enriko Moses Itauma y decidió que su nombre deportivo fuera Moses Itauma. «No soy un superhéroe. Solo soy un boxeador. Cuando hablas de grandes futbolistas, no les pones apodos. Simplemente dices Messi o Ronaldo. ¿Por qué es diferente en el boxeo? Llámame por mi nombre» Esto decía Moses en una entrevista para el periódico The Guardian. Y tiene toda la razón. Empecé el artículo llamándole Enriko y la voy a terminar con su segundo nombre, Moses.

                             Moses poniendo de rodillas a Franklin

Este sábado regresa al ring, después de una carrera inmaculada, a sus 21 años. Tendrá el reto más importante de su carrera, Filip Hrgovic, por el título mundial del peso pesado. Mientras escribo, hago muchas paradas para reflexionar sobre las verdaderas odiseas por las que transitan todos estos deportistas en sus vidas y lo que cuesta llegar a la cima. Moses, encantado de conocerte. Ha sido un placer hurgar en tu historia. Te veo este sábado.

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