En el último siglo se han vivido tantos cambios y «avances», que no somos ni conscientes, y enumerarlos todos sería aburrido, a la par que un recuento alucinante. En la antigüedad, los pueblos y ciudades poco habitadas recibían tarde o muy tarde cualquier novedad de la gran ciudad. Debe ser eso de «estar perdido de la mano de Dios». Así ocurría en lugares como Ciudad Real, o muchos otros. No existía la globalización, ni internet, ni grandes comunicaciones. Todo tenía su tiempo, su poso y su firmeza. Lo que sí era seguro era que cuando algo llegaba, ese algo se disfrutaba y se vivía al máximo, porque lo más probable es que jamás volvieses a experimentarlo.
El 25 de agosto se anunciaba en el periódico Vida Manchega, el medio de información de la época, que el día 26 de agosto iba a realizarse un evento de pugilismo en el Teatro Cervantes de Ciudad Real, situado en la calle Alarcos (teatro ya inexistente). No hay registros, al menos de los que yo disponga, de que existiera boxeo oficial en tierras ciudarrealeñas hasta la fecha.
En dicho teatro se celebraban proyecciones de cine, conciertos, representaciones y hasta el circo pasó por ahí. Era uno de los lugares donde la vida social de la ciudad reverdecía y salía al mundo, a través del arte.

Señores con bombín y señoras con vestidos de talle bajo llenaron el recinto hasta los topes. Al menos la entrada general, la más económica. Todo comenzó con Salvador Mera, púgil vasco residente en Andalucía y campeón de la zona sur de España, dando una pequeña charla explicando los conceptos básicos del boxeo y elogiando la dureza de dicho deporte. Sin olvidarse de exponer las características de los mejores púgiles de la época (Uzcudun, Carpentier, etc..).
En Vida Manchega, el cronista cuenta que uno de los momentos de la noche fue cuando dos espontáneos bajaron al ring y se liaron a mamporros. La primera gran noche de boxeo documentada en Ciudad Real terminaba con un combate a doce asaltos, vendaje duro y guantes de seis onzas entre el francés Frank Hoche, uno de los pioneros del boxeo en Cataluña, y el anteriormente mencionado Salvador Mera.
El combate lo ganó el español por KO en el cuarto asalto. Así queda registrado el primer combate de boxeo del que se tienen datos en la historia de Ciudad Real. El que os escribe lleva unos años ayudando en la organización de boxeo en esta misma ciudad. Cien años después estoy escribiendo estas líneas.

El Club de Boxeo Rayfer está manteniendo viva la llama. Hace un par de meses se celebró la última velada aquí en el Auditorio La Granja de Ciudad Real y servidor estuvo presente colaborando en todo lo que me era posible y así seguirá siendo. Conocer nuestra historia me hace vivir el presente con más ganas. No perdáis la oportunidad de investigar aquello que os gusta. Todo viene de algo, de una primera piedra. Y los aficionados al boxeo, aquí tenéis una pequeña píldora de esa primera piedra.
Muy bien, estimados amigos:
En México somos pocos los interesados en construir la historia de nuestro boxeo; acá inicia desde 1868, e incluso se hace aquí en suelo mexicano, clandestinamente, en 1896, la pelea de campeonato Fitzimons-Maher, ante la prohibición del boxeo en EU.
El boxeo se inicia ya más formalmente con la llegada de peleadores extranjeros, desde 1905. Sin embargo, no es sino a partir de 1920 en que su practica inicia su auge, con peleadores mexicanos y exrranjeros.
Como en el caso de ustedes, las funciones de box se hacen en cines y teatros, luego en estadios, y en nuestro caso, hasta 1924 se construye la Arena Tivoli, primera creada explícitamente para funciones de box y lucha.
Es muy rica la historia del boxeo mexicano. Los invito a ver el resultado de algunas investigaciones, que he depositado en el canal de YouTube Galería del Boxeo; es investigación seria, no amarillismo.
Reciban mi cordial saludo