El sábado se despide del noble arte, la mejor. Cualquier cosa que escriba a partir de ahora quedará corta. Se retira Katie Taylor.
El sábado 5 de septiembre, Katie Taylor llegará a Croke Park con su equipo y rodeada de cámaras. Reproducirán las imágenes en el estadio. El público estalla de alegría. Han venido a verla. El vestuario la espera y comienza el ritual previo para subir al ring en unas horas. Hay 82.000 personas ahí fuera. Continuará.
Casi tres décadas atrás, Katie entraba al gimnasio de su pueblo vestida de chico para poder entrenar. No estaba bien visto que una niña de 12 años hiciera boxeo. Desde ahí, no paró de abrir puertas a las boxeadoras. Tres años después realizó el primer combate femenino oficial en la historia de Irlanda. Fue en 2001. Su trabajo duro y talento innato la hicieron brillar allá donde posaba sus pies. Medallas de oro en europeos, mundiales, no tenía rival. Las puertas, hasta ahora cerradas con llave, seguían abriéndose con el caminar firme de Katie Taylor. Fue la abanderada irlandesa en el estreno del boxeo femenino en unos Juegos Olímpicos. Y como no, otro oro.

Para cuando decidió pasar al boxeo profesional, la disciplina femenina no tenía una afición muy consistente. Matchroom Boxing fue introduciéndola en veladas importantes en Reino Unido y EE. UU. Un año después ya era campeona del mundo. Las puertas cada vez eran más endebles, o Katie más fuerte. Ante Delfine Persoon, en el Madison Square Garden de Nueva York, se convirtió en la primera campeona indiscutida (los cuatro organismos) en el peso ligero.
La mayoría de los aficionados al boxeo conocieron a Katie Taylor el día que el destino puso en un cuadrilátero a las dos mejores púgiles de la actualidad. Amanda Serrano y Katie Taylor se verían las caras. Las dos primeras mujeres que encabezaban una velada en el Madison Square Garden. Otra puerta destrozada. Katie y Amanda nos regalaron un gran combate con decisión polémica, como lo fue el segundo y como no lo fue el tercero; en el cual, Katie ponía el 3-0 en sus duelos. Dos estilos. Dos campeonas. Para gustos, colores.

Dentro de esta trilogía, después del primer combate, para ser más concretos, Katie Taylor tuvo su primera derrota profesional. Chantelle Cameron puso en silencio a todo el 3Arena de Dublín. Si faltaba una puerta más por abrir, era la de vengar su única derrota. Seis meses después llegaría el momento de ello y se cumplió en el mismo recinto. Un combate muy duro. Era como si esa derrota nunca hubiera pasado.
Al parecer, tras el cierre de la trilogía con Amanda, la carrera de Katie Taylor había llegado a su fin, si no de forma textual, sí de forma tácita. La única forma de convencerla de volver a enfundarse unos guantes era con un escenario icónico. Croke Park es el estadio más grande de Irlanda y uno de los más grandes de Europa. Se le ofreció la posibilidad y ya no había marcha atrás. Las entradas se agotaron en minutos.
La rival será Flora Pili, una boxeadora francesa, invicta y campeona de la IBO, que para muchos es el quinto organismo mundial. Este sábado estarán en juego todos los títulos de Katie en el peso superligero, sumando el del Consejo Mundial de Boxeo, vacante.
Lo que nadie ve: Después de diez años sin relación con su padre, ambos se reconciliaron para el último combate con Amanda y la cosa salió bien. Pudo aportar en el campo de entrenamiento, aunque no subiera al ring, pero lo más importante es que padre e hija volvieron a unirse. Pete Taylor fue clave en los éxitos de su hija en el campo amateur. Claro ejemplo de que, a pesar de ser la deportista más exitosa de su país, eso no te exime de grandes problemas familiares ni de ningún tipo. Los grandes campeones saben sobreponerse y emprender su camino al olimpo con la mochila llena de dudas y problemas, pero con el convencimiento de hacer historia. No todos llegan.
Katie Taylor ha dicho que la parte que más le satisface de su legado no son los títulos, sino entrar ahora en un gimnasio irlandés y encontrarlo lleno de chicas boxeando. El estadio Croke Park estará lleno de futuras boxeadoras y deportistas irlandesas, para las que Katie ha sido todo un ejemplo. La última vez que este estadio ha vivido una noche de boxeo fue el 19 de julio de 1972. El protagonista de aquella velada era Muhammad Ali. 54 años después, el combate estelar en Croke Park lo protagonizará Katie Taylor. Abrir esa puerta, ni ella lo hubiese imaginado. Pero para datos curiosos siempre estará Noche de boxeo.
De vestirse de chico, a que todos queramos ponernos en sus zapatos.

El domingo hablamos.