Junto Nakatani, al límite

Nakatani debuta en el supergallo sufriendo

Noche de Boxeo
By Noche de Boxeo 4 Min Read

Por Carlos Fernández.

Sebastián Logan Hernández dio la bienvenida a Junto Nakatani al peso supergallo de la mejor forma que pudo. Fue en la última gran gala del año boxístico, celebrada en el Mohammed Abdo Arena, Riyadh, Arabia Saudí. El combate estelar fue una auténtica exhibición; una más, del monstruo nipón, Naoya Inoue, ante el mexicano Alan David Picasso. Si estoy sentado ahora mismo en mi escritorio, no es para desahogarme hablando sobre ese combate; el que de verdad me dan ganas de diseccionar es el de Junto Nakatani ante Logan Hernández; como se ha podido intuir en el inicio (risas).

Y es que me ha parecido una barbaridad la puntuación del señor Nawaf Almohaimeed; tras ver el combate detenidamente, no me cuadra en absoluto un 118-110 en favor del japonés, bueno, ni del japonés ni del otro. No es un resultado acorde a lo ocurrido, para nada.

Nakatani vs Hernández

Junto Nakatani es una de mis mayores debilidades; maneja la distancia a la perfección y tiene un control total de lo que ocurre en el ring. Ayer, en cambio, cuando Logan Hernández, a eso del comienzo del tercer episodio, decidió avanzar ese medio paso que le faltaba para acortar el ring y ejercer una presión incesante durante los tres minutos de cada asalto, fue cuando Nakatani comenzó a estar en problemas y donde a ojos del mundo llegó el primer agarre de Nakatani; lo noté enseguida, ya no estaba en su salsa. Los dos primeros asaltos fueron una exhibición del nipón. Pero como digo, ese cambio del mexicano, cuando entró en combate, la cosa cambió de raíz. Y no digo que Nakatani no demostrara recursos para desembarazarse de ese agobio y colocar sus combinaciones, porque a ratos lo hizo, pero irremediablemente no podía zafarse del todo, todo el tiempo, y Logan Hernández demostró de la pasta que están hechos los mexicanos. Doce asaltos a pulmón y sin ceder terreno. Honor.

Al acabar y hacer mis cuentas, me salía un empate. Seis asaltos para cada uno. Combate muy igualado y de dos estilos opuestos y entretenidos, jugando cada uno a lo suyo. Me sigue encantando Junto Nakatani, pero hay algo que tengo que exponer brevemente, y es la manía de los boxeadores de subir de categorías de peso. No solo pierdes pegada; el mismo Nakatani hubiese noqueado a cualquier rival del peso mosca o supermosca (peso en que militaba en 2022 y 2023) con los bombazos en forma de gancho que le implosionó ayer al mexicano. Pero conforme vas subiendo de categorías, también arriesgas salud, porque tus oponentes son más fuertes y peligrosos, y al no sentir tu potencia, te arman una guerra de doce asaltos en la que te llegan más golpes que en toda tu carrera. Y yo me pregunto, ¿qué necesidad hay?

Parece ser que la necesidad es el megacombate ante Naoya Inoue en 2026, en Japón. Quizás en un peso inferior si viéramos el mejor combate posible. Ahora, Nakatani ha perdido opciones, para muchos expertos. Es algo en lo que reflexionar. Parece que el dinero está en los pesos más grandes, pero no sé si compensa.

Share This Article
Leave a comment